![]() |
| "La quinta silla terminó en Francia" |
Os dejamos un par de historias escritas por alumnos de sexto sobre una imagen del libro "Los misterios del señor Burdick"
LAS SIETE SILLAS
"La quinta silla terminó en Francia"
LOS MISTERIOS DEL SEÑOR BURDICK
Chris Van Allsburg
ISBN: 9789681651145
Booktrailer del libro "Los misterios del señor Burdick" de Chris van Allsburg
LAS SIETE SILLAS
Una antigua leyenda cuenta que había un monasterio en el oeste de Alemania en el cual un grupo de obispos se reunían una vez al mes para hablar de los problemas y asuntos que les preocupaban. Esto ocurría en la sala de las siete sillas, y así se llamaba porque en ella solo había siete sillas colocadas en forma de círculo.
Llegó el día de la reunión y descubrieron al entrar que faltaba una silla, exactamente la quinta, ya que estas estaban numeradas. Todos se miraron pasmados por lo sucedido y no dejaban de extrañarse por la desaparición. Así que comenzaron a investigar de todas las maneras y descubrieron, de casualidad, mirando en un libro que la quinta silla tenia poderes especiales y que la persona que se apoderó de ella lo sabría.Así que después de un tiempo llegaron a la conclusión de que `` La quinta silla terminó en Francia ´´ ¡Todo un misterio!
Viajaron a Francia al convento que les indicaron y allí, al entrar, vieron a una monja en la silla sentada y en el aire. No podían creer lo que veían, era rarísimo. Después de hablar mucho con la madre superiora cogieron la silla y fueron a Alemania.
Sabiendo los poderes que tenía, decidieron llevarla a la sala de las siete sillas y utilizarla solo para casos importantes.
Un granjero, tenía siete hijas, siete hijas muy responsables. Un día, el granjero, fue a dar un paseo y se encontró una silla de madera hecha a mano, con un dibujo de un sol. Decidió coger la silla y regalársela a su hija Sara, porque era tan amable… que le parecía que era su sol. Le regaló la silla a su hija y ella se lo agradeció muchísimo dándole un fuerte abrazo.
Al siguiente día, fue a su huerta, a coger una lechuga bien grande para la comida. Allí se encontró con una silla acolchada, blanda y muy cómoda; de color rosa. La cogió y se la regaló a su hija Laura, que siempre soñaba con ser una princesa; así, con la silla, se sentiría como tal. Su hija se lo agradeció muchísimo y le hizo una reverencia.
Un par de días después, el granjero, fue al monte a buscar setas para sus siete hermosas hijas. Al coger una seta, se dio cuenta de lo que tenía delante ¡otra silla! Esta, en cambio, era una silla de color azul, como el mar. Se la regaló a su hija Chloe que se lo agradeció tanto como sus otras dos hermanas, dándole las gracias amablemente. Esta silla era perfecta para ella, ya que siempre se bañaba en el lago de delante de casa.
Ese mismo día, fue a la ciudad, a comprar un vestido para cada una de las hijas; pero no lo encontró. De camino a casa, vio, que alguien se había dejado en medio del camino una preciosa silla blanca de diseño; muy cara. La cogió y la llevo a casa, para su hija Blanca, porque era blanca como la silla y porque le gustaban las cosas caras. Esta también se lo agradeció y se sentó enseguida en la cuarta silla.
Al siguiente día, el granjero vio que delante de su casa, aterrizaba una silla… que… la llevaban unos pájaros muy coloridos. Era una silla de madera, muy simple, pero guardaba miles de historias. Se la regaló a su hija llamada Nikki. Nikki, era muy imaginativa, y por eso le regaló la silla, para que se imaginara todo lo que quisiera sobre ella. Esta, saltó encima de su padre y le dio un abrazo fortísimo para agradecerle su regalo.
Este mismo día, a la tarde, el granjero vio encima de un árbol una silla verde, con una lagartija pintada. Se la regaló a su hija Ana, que era una excelente escaladora a la que le encantaban las cosas verdes. Para agradecérselo, dio a su padre un trébol de cuatro hojas que se encontró cuatro días atrás; así, su padre tuvo la suerte de encontrar otra silla que reproducía la canción favorita de su hija bailarina, Hayden. Se la regaló y se lo agradeció enseñándole una de sus modernas coreografías.
Todas sus hijas, habían obtenido una silla, todas muy bonitas. Pero…un día, Nikki, la que tenía la quinta silla, estaba sentada en su silla, cuando… empezó a volar y volar. Así, la quinta silla, terminó en Francia.
Vio la torre Eiffel y le gusto mucho su arquitectura, pero no sabía cómo volver. Entonces recordó que cada una de sus hermanas tenía una silla; así que dijo: -Por favor silla, déjame volver con mis hermanas, las quiero mucho y no quiero que nos separes. Hemos tenido la suerte de encontraros a las siete sillas que también sois hermanas, o por los menos no querréis separaros. Si volvemos, podrás estar con ellas y… Entonces, sin esperar un segundo más la silla volvió a casa, con las otras sillas, y nunca más se volvieron a separar.
Así las hermanas pudieron vivir felices, y las sillas también.
Llegó el día de la reunión y descubrieron al entrar que faltaba una silla, exactamente la quinta, ya que estas estaban numeradas. Todos se miraron pasmados por lo sucedido y no dejaban de extrañarse por la desaparición. Así que comenzaron a investigar de todas las maneras y descubrieron, de casualidad, mirando en un libro que la quinta silla tenia poderes especiales y que la persona que se apoderó de ella lo sabría.Así que después de un tiempo llegaron a la conclusión de que `` La quinta silla terminó en Francia ´´ ¡Todo un misterio!
Viajaron a Francia al convento que les indicaron y allí, al entrar, vieron a una monja en la silla sentada y en el aire. No podían creer lo que veían, era rarísimo. Después de hablar mucho con la madre superiora cogieron la silla y fueron a Alemania.
Sabiendo los poderes que tenía, decidieron llevarla a la sala de las siete sillas y utilizarla solo para casos importantes.
UXUE LUQUIN
6. B
Un granjero, tenía siete hijas, siete hijas muy responsables. Un día, el granjero, fue a dar un paseo y se encontró una silla de madera hecha a mano, con un dibujo de un sol. Decidió coger la silla y regalársela a su hija Sara, porque era tan amable… que le parecía que era su sol. Le regaló la silla a su hija y ella se lo agradeció muchísimo dándole un fuerte abrazo.
Al siguiente día, fue a su huerta, a coger una lechuga bien grande para la comida. Allí se encontró con una silla acolchada, blanda y muy cómoda; de color rosa. La cogió y se la regaló a su hija Laura, que siempre soñaba con ser una princesa; así, con la silla, se sentiría como tal. Su hija se lo agradeció muchísimo y le hizo una reverencia.
Un par de días después, el granjero, fue al monte a buscar setas para sus siete hermosas hijas. Al coger una seta, se dio cuenta de lo que tenía delante ¡otra silla! Esta, en cambio, era una silla de color azul, como el mar. Se la regaló a su hija Chloe que se lo agradeció tanto como sus otras dos hermanas, dándole las gracias amablemente. Esta silla era perfecta para ella, ya que siempre se bañaba en el lago de delante de casa.
Ese mismo día, fue a la ciudad, a comprar un vestido para cada una de las hijas; pero no lo encontró. De camino a casa, vio, que alguien se había dejado en medio del camino una preciosa silla blanca de diseño; muy cara. La cogió y la llevo a casa, para su hija Blanca, porque era blanca como la silla y porque le gustaban las cosas caras. Esta también se lo agradeció y se sentó enseguida en la cuarta silla.
Al siguiente día, el granjero vio que delante de su casa, aterrizaba una silla… que… la llevaban unos pájaros muy coloridos. Era una silla de madera, muy simple, pero guardaba miles de historias. Se la regaló a su hija llamada Nikki. Nikki, era muy imaginativa, y por eso le regaló la silla, para que se imaginara todo lo que quisiera sobre ella. Esta, saltó encima de su padre y le dio un abrazo fortísimo para agradecerle su regalo.
Este mismo día, a la tarde, el granjero vio encima de un árbol una silla verde, con una lagartija pintada. Se la regaló a su hija Ana, que era una excelente escaladora a la que le encantaban las cosas verdes. Para agradecérselo, dio a su padre un trébol de cuatro hojas que se encontró cuatro días atrás; así, su padre tuvo la suerte de encontrar otra silla que reproducía la canción favorita de su hija bailarina, Hayden. Se la regaló y se lo agradeció enseñándole una de sus modernas coreografías.
Todas sus hijas, habían obtenido una silla, todas muy bonitas. Pero…un día, Nikki, la que tenía la quinta silla, estaba sentada en su silla, cuando… empezó a volar y volar. Así, la quinta silla, terminó en Francia.
Vio la torre Eiffel y le gusto mucho su arquitectura, pero no sabía cómo volver. Entonces recordó que cada una de sus hermanas tenía una silla; así que dijo: -Por favor silla, déjame volver con mis hermanas, las quiero mucho y no quiero que nos separes. Hemos tenido la suerte de encontraros a las siete sillas que también sois hermanas, o por los menos no querréis separaros. Si volvemos, podrás estar con ellas y… Entonces, sin esperar un segundo más la silla volvió a casa, con las otras sillas, y nunca más se volvieron a separar.
Así las hermanas pudieron vivir felices, y las sillas también.
NORA LEIZA
6. B

No hay comentarios:
Publicar un comentario