Un grupo de ranas iba de excursión por el bosque cuando, sin darse
cuenta, tres de ellas cayeron en el interior de un pozo. El resto se
reunió alrededor del agujero, pero al observar lo profundo que era les
dijeron era prácticamente imposible salir de allí, que jamás llegarían
hasta arriba.
Aún así, las tres ranas comenzaron a saltar para
intentar escapar del pozo, pero por más que se esforzaban no llegaban a
alcanzar ni la mitad de la distancia. Desde arriba las otras les decían
que no valía la pena malgastar las fuerzas así, que el esfuerzo era
totalmente inútil, que podían darse por muertas.
Finalmente, una
de las ranas se dio por vencida y murió. Las otras dos seguían saltando y
saltando, a la vez que desde arriba les gritaban que era inútil, que no
se agotasen. En unos minutos la segunda rana también se dio por
vencida, se quedó parada y murió.
Pero la última rana saltaba y
saltaba, y cuanto más saltaba más le gritaban desde arriba para decirle
que era imposible. Y cuanto más le gritaban más saltaba, tanto saltó
que, de pronto, sin saber muy bien cómo, se apoyó sobre un saliente del
pozo y de ahí a otro y desde ahí consiguió salir del agujero.
Una vez a salvo, las otras ranas le preguntaron:
- ¿No oías lo que te decíamos?
- ¿Qué? -contestó la rana acercándose aún más al resto.
- ¡Que si no oías lo que te decíamos! -le gritaron más fuerte al oído.
- Ah, no muy bien, la verdad es que soy prácticamente sorda y de lejos
sólo oigo ruido. Pero por vuestros gestos sabía que me estabáis animando
para que saliera, y gracias a esos ánimos finalmente lo he conseguido.
Eta ipuin hau irakurritakoan, asko gustatzen zaidan beste ipuin bat etorri zait burura: EL PUNTO (Peter H. Reynolds). Ipuina baino gehiago... ikasgai bat. Hona hemen: